miércoles, 11 de marzo de 2015

Diferentes prismas de la "Inmigración"

El ensanche del  cosmopolismo comporta una creciente divergencia entre el hacer, el sentirse y el incluirse. Desde este prisma la palabra “inmigrante” cobra diversos significados. El más claro es el que por ley segmenta administrativamente a un individuo y lo construye desde la situación que ocupa con respecto a la norma. 
Hoy nos centramos en los extranjeros que están en una posición más vulnerable jurídicamente y su acceso asimétrico a determinados derechos. La Declaración Universal de Derechos Humanos contempla la libre circulación de personas entre países. Por tanto, ninguna persona es ilegal, lo que comporta que  debemos empezar por modular el término cuando nos referimos a este colectivo en riesgo de exclusión
No se debe olvidar que desde diversas  Instituciones se aboga por un trato justo en favor de la inmigración sin “permiso de residencia” como por ejemplo  el Consejo General de la Abogacía Española (CGAE), órgano representativo de los abogados españoles, tiene como finalidad esencial velar por el cumplimiento de la Abogacía en el ejercicio de las labores de orientación, asesoramiento, consejo y defensa de las libertades, derechos e intereses de los ciudadanos y las personas en general, con atención especial a los grupos humanos más desfavorecidos y que precisan más la protección del Derecho.

El modelo migratorio español en su época de auge se basó fuertemente en la irregularidad. Pero su clave no está en las entradas ilegales que sortean los controles fronterizos, sino en la existencia de mercado de trabajo irregular que ofrece posibilidades de empleo aun sin los permisos oportunos, La tasa de irregularidad en España ha sido una de las más altas de la UE, siendo relevante el contraste entre el número de tarjetas de residencia en vigor y la cifra de personas extranjeras empadronadas, lo que hace asomar de manera clara cuál es la tendencia que operó durante las épocas álgidas. Se mantiene de este modo un vacío legal que tiene como marco una economía sumergida y un empleo irregular
La pregunta clave es ¿cómo salir de esta dinámica? ¿ Son suficientes los mecanismos como el arraigo que ofrece la Ley de extranjería en España para dar cobertura a este fenómeno? Debemos todos como ciudadanos plantearnos esta realidad y ver en qué se debe ahondar sobre todo en un momento en que le tema de la inmigración ya no ocupa los principales debates ni programas electorales, siendo este un año clave para la política española.


Elisa Carolina Fernández Feijoo